Instinto convertido en escultura.
Entre el bronce y el oro, URKO revela el lado más escultórico de la colección. Su acabado metálico acentúa los volúmenes y las texturas, creando una presencia intensa, casi monumental. Una pieza donde lo primitivo y lo contemporáneo se encuentran.
Creada y pintada a mano por Fabio Camarotta. Cada obra es única y puede conservarse como escultura después de consumirse.